dimarts, 15 de març del 2011

Amor, sociedad y política.

Hay sociedades que se lo ponen más difícil al amor, cierto. El anfiteatro romano era un espectáculo de una crueldad hoy en día solo comparable al anfiteatro de las chavelas de Río de Janeiro. Sus habitantes que se declaran incapaces de acabar con ese estado de cosas, se devoran unos a otros como fieras ante la mirada complaciente del mundo civilizado que solo espera un año tras otro la llegada del Carnaval de Río, como los romanos esperaban los espectáculos de lucha y muerte del anfiteatro. La Roma imperial no lo fue; el Brasil actual de las chavelas no es el espacio social más adecuado para el amor. Cierto.

En “El arte de amar”, un romano, Ovidio Nasón, no habla de amor, porque lo desconoce. Habla de preferencias, de gustos, de placeres. Los romanos no conocían el amor. Los griegos tampoco conocían el amor (1). Sin embargo le llamaban amor. Siempre se ha llamado amor a lo que tiene que ver con las relaciones agradables, placenteras entre las personas. Especialmente en un mundo bastante salvaje. (2)
“«¿Y el amor? ¿A quien demonios le importa el amor? La esposa es sólo un vientre (venter) en el que el marido concebía sus hijos. (...) No se puede tratar a la esposa como a una amante » (Séneca)”. (1,45).


Sarcófago de los esposos etruscos. 
Curiosamente en la sociedad fundadora de Roma, en la sociedad etrusca sí que existía ese sentimiento. Lo que no sabemos es si se trataba de 'excepciones'- era algo aristocrático- o estaba generalizado.
Allí se decía «Donde tú Gaio, yo Gaia.» queriendo decir «Donde tú eres señor y administrador, yo también soy señora y administradora.» (2,45).

Y otras sociedades lo ponen más fácil.


El sentimiento del amor como lo conocemos nosotros en occidente comienza en el s.XI en la Provenza francesa con el «amor cortés», - ya hemos visto que podrían haber exepciones como en la Etruria del s. VIII aC. -. Comienza con los trobadores y con incorporación de la mujer a la sociedad. Con la dignificación social de la mujer. Sin la consideración de la igualdad social de la mujer nunca ha existido el verdadero Amor. No se puede amar a quien que no se respeta y se valora socialmente. Aquí tienes una performance en la que se narra el acontecimiento.(LINK) 
El status de la mujer en la sociedad es clave para entender el sentimiento del amor. Por eso en sociedades y culturas donde la mujer no ha conseguido todavía la dignificación de su status us habitantes no pueden gozar del sentimiento más profundo y maravilloso que pueda experimentar el ser humano. Es triste reconocerlo pero es así. Las relaciones sentimentales se quedan en el placer del estar a gusto, de la mutua complacencia, – lo que tambien es muy agradable, sobre todo porque no genera las tensiones emocionales del auténtico amor – , del amor a los hijos.

Las autores contemporáneos cualifican éste «amor cortés» como una idealización del amor. Algo parecido a como cualifican el amor del valenciano-catalan Ausiàs March. Sin embargo no caen esos especialistas, - mejor así pues la caida desde las altas cátedras puede fracturar caderas ya osteopáticas – en que la idealización la tenemos delante de nuestras narices en el amor como lo vivimos hoy en día. Mejor que idealización sería hablar de alienación del amor en función de los bienes económicos y la autoestima – otra función económica al fin de la 'riqueza personal' -. Pero esto merece capítulo aparte :en nuestras sociedades desarrolladas el status de la mujer ha alcanzado cotas de igualdad aceptables. Sin embargo, el efecto positivo en relación con el amor se ve perjudicado por la degradación del conjunto de las personas - hombres y mujeres -.
La escala de valores ha cambiado, y dinero y status económico han situado a los individuos – hombre y mujeres – en situación de 'esclavos' comparable ya a los tiempos de Grecia y Roma. De 'esclavos' del dinero y de la marca, claro. Con lo cual no es ya la consideración social de la mujer, sino de la de la mujer y el hombre - la consciencia de nosotros mismos -, la que está por los suelos. Y ese terreno es malo para el amor.

Cuando Jesucristo les hablaba a sus conciudadanos del mundo romano en Palestina del amor nadie le entendía. Les hablaba 'en chino'. Los evangelios demuestran que ni sus apóstoles le entendían. Hoy lo consideraríamos como un loco. Exactamente como un loco, no te quepa la menor duda.


El rapto de las sabinas.
Notas.-
(1)
-1.- Podría añadir la muletilla «hablo en general» para evitarme problemas y esa posible exepción que podría tirar por tierra la afirmacón arriesgada de que griegos y romanos, también árabes, conocían otros sentimienos como la amistad, el afecto, la fidelidad, tenían su concepto de belleza, pero no conocían el amor.

En cambio en referencia a estos sentimientos enumerados anteriormente sí que podría decir «hablo en general», porque para muchos, por no decir, muchísimos individuos, eran totalmente desconocidos. El interés inmediato y miope o la pasión o el poder, eran determinantes de las conductas. Y eso se traducía en traiciones continuas, infidelidades a pactos, conflictos, guerras, asesinatos y crueldad. Me gusta poner como ejemplo la sangrienta historia inicial de la religión islámica. La misma familia del profeta Mahoma con su seqüencia de guerras, asesinatos y traiciones. En la familia cristiana tenemos la crueldad de las cruzadas, las luchas si ningún escrúpulo, por el poder en las familias gobernantes del occidente cristiano, - no me quiero imaginar a Leonardo da Vinci sirviendo en la cortes de los Sforza en Milan o de Cesar Borgia – «El Príncipe», de Maquiavelo -, pero ahí estaba nuestro sabio y amado maestro facilitando mapas al Borgia para sus conquistas e ingeniosos artilugios mecánicos para los fastos del Condottiero en Milan -; así como la persecución y tortura de herejes y disidentes que prácticamente llega hasta nuestros días.

Desgraciadamente la amistad, la fidelidad, el respeto y el amor por la belleza y el arte han sido notables exepciones en la historia de la humanidad, cuando no necesidad estratégica de maquillar las apariencias y disimular las atrocidades del poder.



(2)Posiblemente para destacarlas de lo normal en unas sociedades tipo 'far west' donde el uso de la fuerza bruta era cotidiana – dentro de unos límites, menores que los actuales pero más frecuentes -. Griegos y romanos llamaban bárbaros a los de 'a fuera'. Pero ellos no lo eran menos. Fijate que el concepto de virtud en un ciudadano griego o romano estaba relacionado con la posibilidad de expresarse correctamente – con la retórica - y que sus palabras se correspondieran con lo que realmente quería decir. Especialmente en situaciones conflictivas sin necesidad de recurrir a insultos y descalificaciones, de manera que evitara que el conflicto llegara al ' mazazo' o a la pedrada, como solia ocurrir frecuentemente.


Los sofistas decían, extrañamente para nosotros, que enseñaban a los ciudadanos a ser virtuosos. Y realmente era así, porque nadie podía ser virtuoso, sin poder expresarse correctamente. Expresarse bien y comportarse bien eran términos similares. Es decir, comprender la realidad, tanto externa como la propia. Para los griegos y los romanos, como para George Sand, y para mí, el mal sólo es ignorancia. Hoy día el papel de los sofistas griegos digamos que lo ocupa lectura.

Bibliografia.-
-1.- Eslava, Galan, 1969, La vida amorosa en Roma, Ediciones Temas de Hoy, Madrid.

-2.- Plutarco, Obras Morales y de costumbres (Moralia) Tomo V, edición de Mercedes López Salvá, editorial Gredos, 1989, Madrid.


Amor y política.-

“El mismo Alejandro, en efecto, cuando Antigénides tocaba con su flauta la melodía del Carro, quedó tan subyugado y tan inflmado su espíritu por los acordes de la canción, que se preciitó a coger las armas que estaban próximas, confirmando así el testimonio de los espantanos, que solían cantar:

el tocar bien la cítara incita a competir con el hierro

(Bergk, Poet. Lyr. Graec., pg 51 alcmán, frag. 100D).”(1,257)
Pero aquí vamos hablar del Amor no de la Música, aunque tienen mucho en común. Y tampoco vamos ha hablar de la lucha sino de lapolítica, que sin embargo también tienen mucho en común.


“Durante bastante tiempo, el recurso a lo amoroso funcionó como un artefacto ideológico perfectamente engrasado. Por un lado, estaba claro que el amor ofrece al individuo la posibilidad de una experiencia extraordinaria, de una intensidad inusitada. Merced a la pasión amorosa, los enamorados siempre han creído acceder a dimensiones desconocidas de sí mismos, conocer estratos de su ser que permanecían ocultos a su propia mirada, y de tales descubrimientos han extraído la fuerza para enfrentarse a la realidad con una energía y un valor impensables en circunstancias normales. Quien ama, diría un castizo, está dispuesto a ponerse el mundo por montera, a hacer saltar por los aires cualquier convención, norma o costumbre, por más arraigada en la tradición o en los usos establecidos que pudiera encontrarse.

Estamos a punto de quedarnos sin amor. Y nos lo van a arrebatar con el mismo argumento con el que nos lo arrebatan todo: en nombre de la libertad.”

“(...) aunque con toda probabilidad el modelo anterior (romántico, cursi o clásico) haya entrado en irreversible crisis, no hemos sido capaces de dar con alternativa alguna suficientemente satisfactoria.” (2).

Del amor como artefacto (¿averiado?) ...la dependencia afectiva,

Bibliografia.-
-1.- Plutarco, Obras Morales y de costumbres (Moralia) Tomo V, edició de Mercedes López Salvá, editorial Gredos, 1989, Madrid (O.P. 875 PLU obr, Biblio Hospital).
-2.- Manuel Cruz, EL PAÍS-Babelia 02/04/2011
 
 

divendres, 4 de març del 2011

Un amor para toda la vida?


Un amor para toda la vida?

El amor es para toda la vida pero sólo para el que ama.

Esta falsedad es una de las que más daño hacen a las personas. Es una idea muy romántica, pero no es cierta. El romanticismo en los sentimientos resulta estéticamente muy agradable sino fuera por la cantidad de dolor y sufrimiento que ocasionan. Mira abajo Amor&Romanticismo.
Pero incluso el dolor de amor en sí tampoco es algo desagradable. Es un sufrimiento que acaricia el lado masoquista de nuestra personalidad. 

El problema viene cuando se afirma que el amor que no es para siempre no es válido. O no es tan auténtico. Aconsejo un lectura de los movimientos románticos en la sociedad del siglo XIX. En su aspecto político estuvo en el orígen de los movimientos nacionalistas. Tuvo su aspecto musical y artístico. Es interesante esta reflexión porque nos ayuda a comprender de qué forma los movimientos sociales – de masas – influyen en algo que se considera tan personal como los sentimientos.

Más adelante le estudiaremos la relación de ese sentimiento tan romántico con algo tan poco romántico como es la reproducción del patrimonio familiar Mira Amor&Economía.

Amor y Romanticismo.-


El romanticismo en los sentimientos resulta estéticamente muy agradable sino fuera por la cantidad de dolor y sufrimiento que ocasionan.

Pero incluso el dolor de amor en sí tampoco es algo desagradable. Es un sufrimiento que acaricia el lado masoquista de nuestra personalidad. El problema viene cuando se afirma que el amor que no es para siempre no es válido. O no es tan auténtico. Aconsejo un lectura de los movimientos románticos en la sociedad del siglo XIX. En su aspecto político estuvo en el orígen de los movimientos nacionalistas. Tuvo su aspecto musical y artístico. Es interesante esta reflexión porque nos ayuda a comprender de qué forma los movimientos sociales – de masas – influyen en algo que se considera tan personal como los sentimientos. Aunque para seguir por aquí podemos cambiar al sendero Amor, sociedad y política.

Más adelante le estudiaremos la relación de ese sentimiento tan romántico con algo tan poco romántico como es la reproducción del patrimonio familiar y la riqueza.

Pero incluso el dolor de amor en sí tampoco es algo desagradable. Es un sufrimiento que acaricia el lado masoquista de nuestra personalidad. Y nos alivia el complejo de culpabilidad. El malestar de la cultura.

La mujer sabe más del romanticismo que nace de la frustración. Es decir de la consciencia de que no se puede ser lo que se es. Es decir, de la frustación de lo femenino en un sociedad machista. La mujer que triumfa se vuelve práctica y el romanticismo lo recuerda agradablemente en algunas cenas.

El problema viene cuando se afirma que el amor que no es para siempre no es válido. O no es tan auténtico. Aconsejo un lectura de los movimientos románticos en la sociedad del siglo XIX. En su aspecto político estuvo en el orígen de los movimientos nacionalistas. Tuvo su aspecto musical y artístico. Es interesante esta reflexión porque nos ayuda a comprender de qué forma los movimientos sociales – de masas – influyen en algo que se considera tan personal como los sentimientos.

No sé si es justo lo que voy a hacer si no fuera por la cantidad de sufrimiento que se puede evitar en el futuro. Toda la música, toda la poesía sobre el amorcito, sobre solo tuya, para siempre, todo lo que tengo es tuyo, no soy nada sin tí....

Me da escalofíos pensar que voy tirar por la borda todo esa producción de arte-basura, de amor-ficcion, de música-basura cuando descubra que toda esa poesía y toda esa música hablan de falsos sentimientos, excitan sentimientos basura, que nada tienen que ver con el amor. Y que en el fondo solo preparan para la tragedia del desamor.

Sin embargo habrán muchos amantes tan 'románticos' que les apetezca sacrificarse en esa tragedia. Ya veréis más adelante que el «componente masoca» de ese 'romanticismo' es un de los atractivos para muchas personas mediocres. Pero esas “muchas personas” - que son la mayoría, para ser claros -, no son los que me interesan. A mí los que me interesan y para los que trabajo son otra minoría. Los más sensibles, los más vulnerables.

La mayoría viviran ese 'romanticismo' en el amor y ese 'desamor' con relativa tranquilidad. Incluso con algo de morbo mediocre y autocomplaciente. Y de victimización. Por eso no me interesan. Son los que disfrutan con el romanicismo. De lo «cursi». En valenciano decimos de la «coentor». De esa música. De esa poesía sentimental – no sé porque sentimental me recuerda lo de semental, decirmelo por favor si alguien ve alguna analogía -.

Yo trabajo para los que sufren de verdad con el romanticismo. los que sufrirán de verdad con el autoengaño del desamor o incluso se suicidarán.
Ellos y ellas son los que me interesan. La «carne de cañon del romanticismo»® - disculparme pero quiero el copyrigth de esta expresión -.





dijous, 13 de gener del 2011

La pirámide de las falsedades.

Siempre me ha llamado la atención el porqué de ciertos cambios en los nombres de las obras de arte. Nadie ignora la importancia del arte en la formación de la mirada, de la estética, de la ética - como aquello socialmente aceptable -y del pensamiento.

En este sentido, qué importancia puede tener que "Las señoritas de Aviñón" de Pablo Picasso, - una de las obras que marcan un antes y un después en la historia del arte - se llamase originalmente "Las prostitutas de la calle Avinyó", en el barrio chino barcelonés?

Otra obra crucial, ahora en la literatura, también padeció esta anormalidad. Me estoy refiriendo a "La Divina Comedia", De Dante Alighieri. Dante no creó su obra pensando en ninguna comedia 'divina'. Pero más tarde alguien creyó que esta descomunal obra de la literatura merecía el calificativo de sobrehumana. Me sigues?

Pero hay más. Por lo poco que conozco, - no soy ningún experto :los expertos no mencionan estas anomalías desde sus cátedras en las universidades -. Se de otro personaje importante en la historia de la literatura : "Hamlet". Wiliam Shakespeare no creó Hamlet como el personaje melancólico y de tendencias suicidas que nos lo presentan en los teatros. Hamlet era un revolucionario. Porque quien sino un revolucionario puede decir : "La conciencia nos hace cobardes a todos ( "conscience doth make cowards of us all")."

Hace tiempo que voy dándole vueltas a este tema de los cambios de nombre, de personalidad. He llegado a la conclusión, - dentro de lo poco que conozco, porque repito, los que saben callan como putas -, de que no son casualidades sino puras y simples falsificaciones con objeto de tergiversar el auténtico sentido y significado de la obra de arte o de la literatura.

Pero, porqué?

Yo creo que con un objetivo muy claro y concreto. De tod@s es sabido las preocupaciones que el arte ocasiona a las religiones, - busca "arte y religión" si tienes alguna duda -. Y lo mismo ocurre con la política y los gobiernos, - lo mismo: busca "arte y política" -.


Conclusión : cuando no tienen más remedio -siempre que pueden lo prohiben y punto -, dejan hacer arte libre pero luego intervienen "sin hacer mucho ruido" y modifican.


Yo soy artista. Y lo visto hasta aquí me dió pie a seguir investigando sobre otras falsedades. Me salí de la historia del arte. Y de la literatura. Y entré en la historia general, en la historia de tod@s nosotr@s.Y me enconontré con que las falsedades o falsificaciones - o simplemente las mentiras -, son como el cemento : es decir, se refuerzan unas a otras. En otras palabras, una falsedad sola, aislada, es muy difícil de mantener. Resulta poco creible. En cambio si va bien acompañada resulta creible y aceptable. Esto me llevó a pensar en otra posibilidad : que las falsedades pequeñas 'soportaran', ayudaran a las falsedades mayores. Es decir, que las falsedades grandes - las grandes mentiras -, no podrian existir si no existiesen las pequeñas mentiras.

Y de ahí a una imagen arquitectónica de las falsedades había un paso. Tenía el cemento y los bloques. Pero me faltaba el diseño. Lo más importante.

Qué forma debía tener esta construcción imaginaria? La clave me la dió la idea de que lógicamente las grandes falsedades podían ser menos numerosas que las pequeñas.
Por su propia naturaleza las grandes falsedades poseen un campo de influencia más grande y por eso mismo no necesitan ser tan numerosas.

Conclusión, se me iba formando como la imagen de una pirámide. La idea en sí no es muy original. Tenemos la pirámide alimentaria. La pirámide de Maslow, etc. etc.

Pero la misma idea de pirámide me pareció muy productiva. Porque, ¿Qué falsedad o falsedades ocuparían la parte alta, la cima de la pirámide?

De momento he llegado a ésta conclusión que comparto con vosotr@s : en la cima de la pirámide se encuentran íntimamente relacionadas dos falsedades fundamentales en la historia de la humanidad : Dios y la Monarquía. Más adelante volveremos sobre ello.

Pero también muy alto, aunque no en la cima se encuentran otras falsedades igualmente muy importantes. Yo tengo localizadas dos : la falsedad de la edad y la falsedad del amor. Y ya nos encontramos con el tema que une y da sentido a todos los comentarios de este blog :  el amor.

"Estamos a punto de quedarnos sin amor.  Y nos lo van a arrebatar con el mismo argumento con el que nos lo arrebatan todo : en nombre de la libertad."(1)

(1) EL PAÍS, Babelia, 02.04.11, pg. 13.

dimecres, 29 de desembre del 2010

Ellos hablan de odio.

El minotauro. (Alguien sabe más sobre ésta litografia?).
Pablo Picaso
El odio no es individual. Es un producto social. Sólo que nos necesita, a los individuos, para retroalimentarse. Es una etapa en el desarrollo de la humanidad. Como lo que pasa con la antropofagia. No es algo definitivo.

Lo nuestro como individuos es el amor. El concepto de amor en pareja o amor a dos, sin embargo, facilita el camino al odio. Nos engaña haciéndonos creer que es posible amar a uno y odiar a otro.

El Estado y la Religión - los estados y las religiones -, son los depositarios sociales de ese odio. Cuando lo gestionan bien hay paz y progreso - muy pocas veces -. Cuando lo gestionan mal - la mayoría de las veces - : la guerra.

"El hombre es un lobo para el hombre", escribió Hobbes en el Leviatan, desde el punto de vista del Estado."El hombre es un lobo para el hombre ", escribió Hobbes en el Leviatan, desde el punto de vista del Estado. Rousseau pensaba en el individuo humano como en el buen salvaje. Para Protágoras – no olvidar este nombre - el peor de los ciudadanos educados sería mejor que cualquier salvaje. La naturaleza es bella pero no nos trata amorosamente. Es instintiva y cruel. Como el individuo salvaje. Como los dioses griegos. Como nosotros mismos cuando retrocedemos. El amor no es un estado natural. No es algo instintivo.
Es la creación nuestra. (Ver Amor y Creación). La creación del ser humano a partir del caos de las emociones y los sentimientos. No se nace con ello.

Hay millones de seres humanos que nunca lo conocerán, que nunca podran enamorarse. En cambio sí que podran llegar a conocer la agresividad – no el odio -, el sexo – no el erotismo -. Porque el amor – que es la excelencia de la amistad , como la gastronomía – que es la excelencia del comer -, como el erotismo – que
es la excelencia del joder -, no pueden existir en sociedades sin unos mínimos. También hablaremos de ellos más adelante. Puedes ir de momento a Amor y Sociedad.
Rousseau pensaba en el individuo humano como en el buen salvaje. La naturaleza es bella pero no nos trata amorosamente. Es instintiva y cruel. Como el individuo salvaje. El amor no es el estado de naturaleza. Tampoco el odio.

El odio como producto social aumenta cuando volvemos hacia la caverna y se desencadenan más fácilmente todo tipo de conflictos. Esto ocurre cuando se produce un adelanto tecnológico - como internet, ahora o las máquinas textiles en el sXIX -, y no se produce en aumento  proporcional de la libertad social. O sinmplemente cuando se rebaja el liston de los derechos, como ocurre en las crisis económicas como la actual. La libertad es para la sociedad lo que el amor para los individuos.
No odies, no vale la pena. Tu eres la primera víctima de tu odio : carne de cañón.(Continuará).

dimarts, 28 de desembre del 2010

El amor en san Agustín y Aristóteles es cosa de dos.

Yo digo que no. Que el amor es cosa de uno, del que quiere. Del que quiere amar. De uno y de todos, porque no se puede amar a un@ y odiar a otr@. Eso es amorosamente imposible. 
Aquí tenemos la cita de san Agustín : “Love is essentially love for someone.” Como si la luz tuviera como origen y causa de su existencia el objeto iluminado. O como si alguien te dijera :” tus ojos ven porque existen objetos visibles”.
Yo te digo que el amor no depende de nadie y que puedes amar en general y que puedes estar enamorado en general sin estarlo de nadie en concreto y antes que nadie de tí mism@. Y más aun que si no disfrutas de ese estado de enamoramiento previo nunca podrás amar de verdad a nadie en concreto. Porque ese estado de enamoramiento es tu escuela del amor. La escuela que te va preparando para la visita de Cupido. En “El arte de amar o amar es cosa de un@” encontrarás más.

Tampoco te aconsejo que «ames al prójimo como a tí mismo» (2,17). Uno mismo, una misma, no es punto de referencia objetivo y fiable para orientarse en la cuestión de más importancia en la vida y para la felicidad personal. Y de los demás. Puedes acabar hecho un lío. Yo no me dejaría querer por más de uno, te lo aseguro. No gracias. Hay quien se suicida...

En serio, ahora, no puedes empezar por el final. Didácticamante no es aconsejable. Y amar a los demás como a uno mismo es para el final, cuando la autoaceptación y el conócete a tí mismo, a tí misma, ya han alcanzado cotas de nuen nivel. Si empiezas con esa norma de san agustín posiblemente acabaras odiando al prójimo como te odias a tí mismo.

«Amar no es otra cosa que anhelar algo por sí mismo» (san agustín) (2,25), viene de la tradición greco romana que identifica amor con deseo, con necesidad de algo. Por eso yo no te puedo decir como san agustín : «Ama, pero cuidate de qué amas». Porque todo lo que ames será bello y bueno para tí.
 
Y también te digo que precisamente ese concepto del amor de pareja está en el origen de todos los males. Y en el origen del odio. Precisamente porque no hay nada más antinatural que forzar al amor a enclaustrarse para siempre con una persona. (Nota1) .
Y esas cadenas, ese yugo a que se somete el amor no sería mayor problema sino fuera causa de tanto dolor, de tantas lágrimas. Y ello ocurre porque el amor no se somete facilmente a esas leyes antinaturales. Y los matrimonios se deshacen y las personas se destrozan y los hijos se destrozan. Pero todo vale para mantener el amor sometido a las leyes de una moral antinatural y que sólo pretende perpetuar el patrimonio familiar. Pero ni eso ocurre. Conocemos sólo los casos más famosos : los hijos se oponen al nuevo matrimonio para no perder parte de su herencia. Pero ocurren casos similares a millares. Y más tragedias. Los abogados, sin embargo, estan encantados : en todo meten cuchara.
Y de ese amor encadenado nace el odio. Algunos lo sospechan y no quieren formalizar su amor con un contrato. Yo os explico claramente porqué lo hacen. Porque intuyen algo, aunque no se lo explican muy bien. Que algo cambia cuando te casas. Yo os lo explico : lo que cambia es precisamente que esa situación antinatural del amor en pareja, que durante el noviazgo esta idealizada se encuentra con la cruda realidad. Se encuentra con el día a día. Con la vida. Yo era de esos también. Y tambien me divorcié.
Y más aún, que si no disfrutas antes de ese estado de enamoramiento previo nunca podrás amar de verdad a nadie en concreto. Porque ese estado de enamoramiento es la escuela del amor. La que te va preparando para la visita de Cupido.
A tod@s nos parece adecuado que los jugadores de fútbol se entrenen en el campo de juego y no con la consola en el sillón. En cambio nos pasa desapercibido que el que se entrena día a día en el odio se va alejando de la experiencia más maravillosa que puede tener el ser humano. De la experiencia del amor.
Eso no quiere decir que no la llegue a conocer nunca. Por supuesto que se puede enamorar. Pero indudablemente le resultará mucho más difícil y menos gratificante la experiencia. Imagínate. Es como el que se acostumbra a comportarse como un salvaje en la mesa – o en la cama -, y después intenta comportarse con una correctamente con una persona especial – en la mesa o en la cama - . No quiero decir que no lo pueda conseguir pero si lo consigue será a costa de un esfuerzo tan grande que le privará de los otros placeres, de los auténticos placeres del amor que son los que podría disfrutar.
Somos animales de costumbres. Acostúmbrate a amar. Acostumbrandote a amar te preparas cada día para amar más. Para amar mejor. 

Lo mismo ocurre si odias pues después te será imposible amar pues «cada cual honra al dios cuya comitiva seguía» (Platón, Fedro, 301).

“Finalmente, igual que un cuerpo que no está habituado al sol no puede soportarlo, un alma que no está instruida tampoco es capaz de dar acogida al Amor sin sufrir. Cuerpo y alma se sienten oor igual turbados y enfermos y echan de ello la culpa a la divinidad y no a su propia debilidad.” Plutarco, Sobre el amor, (1,100).

Estos no pudieron representar una historia de amor...
Me acuerdo ahora de Richard Burton y Elisabeth Taylor. Una pareja de enamorados como los hubo pocos y que sin embargo no pudieron disfrutar de su amor mucho tiempo a causa de las continuas discusiones. Ellos son el paradigma del dicho «ni contigo ni sin ti». Que un prestigioso psiquiatra traduce precariamente por «como el perro del hortelano que ni come ni deja comer».
 
Aquí puedes leer más sobre la contradicción amor-odio : VerAmor&Odio



Notas.-
-1.-

Fijaros bien en lo que digo : es más natural el llamado «amor de Dios» que se profesa en los conventos que el de la pareja. Paradójicamente , se acerca más al concepto de amor, que el amor que se declaran todos los días miles de parejas. Y ello porque el amor, que llamaré en adelante «amor conventual», no está forzado ni obligado – por el voto de pobreza - a compromisos económicos. 
Entre lo que yo llamo «amor conventual» y el«amor de familia» se encuentra esa forma de amor que se vive estos días de Semana Santa. Me refiero al sentimiento que comparten los cofrades de Semana Santa. También los espectadores y televidentes. No estoy de acuerdo con esa crítica fácil de la frivolidad. Si se analiza la religiosidad de la fiesta comparando – malévolamente - la «seriedad» que se respiraba en los años cincuenta con el ambiente lúdico actual, lo que se está criticando, en realidad, es la felicidad que proporciona lo propia fiesta y el ambiente democrático que entonces no existía.

Me explico. Es malévola la comparación. Es como si comparamos la angustia de los jóvenes antes y durante lo exámenes y la alegría después de concocer los aprobados. Y más aún con su primer empleo. En plan más metafísico podíamos decir que el ambiente festivo y lúdico es una conseqüencia por un lado de la propia didáctica de la fiesta. Y por otro de la dinámica social de bienestar – desgraciadamente en declive -.

Es decir, que estamos criticando – cínica o ignorantemente - las conseqüencias benefactoras de la propia fiesta. Yendo un poco más allá : la acción catártica sobre el dolor humano. Pero como ya he dicho en otras ocasiones : «La Iglesia bendice el sufrimiento». Y siempre verá mejor las lágrimas y el dolor. Es su negocio. En contra de sí misma no acepta la felicidad y el alivio de las penas que su propia liturgia proporciona.

Sin embargo los humanos celebramos – humananamente- de mil maneras, al margen – aunque no del todo – de la liturgia. Porque en estas fiestas de Semana Santa se produce un fenómeno muy curioso y único. Se produce una mezcla íntima de sentimientos de religiosidad muy diferentes. Unos más profundos, otros más profanos. Y el resultado de esta mezcla – insisto íntima, profundamente religiosa y a la vez profundamente humana – de sentimientos diversos alrededor de los símbolos religiosos se produce un milagro del amor que podríamos llamar «amor cofrade». Es una versión de ese «amor al Dios» que todos compartimos. No es una contaminación pagana como critica la jerarquía, sino profundamente humana y que desde luego va mucho más allá de lo que presenta litúrgicamente y desearía la Iglesia católica.

Es el milagro del amor que llena también los campos de futbol. Es admitido por todos que el fútbol ha degenerado y se ha corrompido. Es el milagro que llena de afición y de ilusión los diferentes deportes a pesar de los escándalos de dopaje. Yo lo comparo incluso - y que me perdonen esas almas privilegiadas -, con ese amor que mueve a tantas miles de personas a encerrarse en los conventos.

Si os fijais el amor del hincha de futbol se va convirtiendo en algo así como ese «amor conventual» - por supuesto lleno de botes de cerveza y porros-. Me han llamado la atención esas grandes concentraciones preparadas por la organización de la Copa de Rey para madridistas y «culés» en las proximidades del Mestalla en València, desde donde escribo. Y me atrevo a compararlos con los movimientos de monjes que formaron los primeros monasterios allà por el siglo X. Algunos jóvenes actuales llevan incluso capucha como los mendicantes. ¿No sería pura felicidad poder compartir esa ilusión toda un semana antes del partido? Así se fundaron los primeros monasterios...
Algo similar a lo que actualmente se está poniendo de moda al firmar los futuros esposos un «contrato económico en caso de divorcio» que de consolidarse supondrá de hecho un contrato contra el contrato matrimonial. Y en lo que a nosotros nos interesa el paso previo para el definitivo : yo me junto con quien quiero y me separo de quien quiero sin más compromisos y punto. Sin esperar nada a cambio.

Lo mismo podría decirse del amor del padre por los hijos. Es un amor que se acerca al sentimiento de amor que comentamos. También, como el «amor conventual», se diluye entre varias personas y rompe el esquema que propone san Agustin de que el amor es esencialmente amor hacia alguien. M ás adelante hablaremos de cómo el amor huye del yugo de la pareja – especialmente en la madre, pero también en el padre - y se refugia en el amor a los hijos o en al amor a los padres. También veremos los conflictos que estas 'huidas' provocan.

Dentro de este que llamaremos «amor de familia» tiene un lugar especial el que se da en la familia extensa – por oposición a la familia nuclear -. La familia extensa es la familia en la que, como ocurría antes, convivían los hijos, los padres y los abuelos bajo el mismo techo. Esta forma de «amor de familia» se acerca en sus características al «amor conventual».

Y otro aspecto importantísimo : son mínimamente generadoras de odio. Precisamente porque el yugo a que se somete al sentimiento amoroso en estos dos casos es más suave, menos opresivo. Ambas formas de amor permiten la disolución de los conflictos cotidianos y la orientación de las preferencias hacia uno u otro miembro de la «unidad de convivencia» sin mayores problemas ni explicitaciones.

Estas formas de amor se se acercan a la forma auténtica del amor que se podría llamar universal.


Bibliografía:

-1.- Plutarco, Sobre el amor, edición y traducción de Antonio Guzmán Guerra, 1990, Espasa-Calpe, Colección Austral, Madrid, ISBN 84-239-1927-7. Más sobre este texto en SobreElAmor.doc” 
-2.- Arendt, Hannah,2001, El concepto del amor en san Agustín, ed. Encuentro Madrid. (Está en Goolge Books)”  





Amor y religión.-

No podemos evitar hablar de religión en un tratado sobre el amor. Las etimologías de ambas palabras giran alrededor de 'religare' , que quiere decir unir.

Pero hay una manera de unir que te ata como a un palo y otra que te hace más libre.

¡Qué paradojas! La que te propone la sociedad es la que te ata, claro. La sociedad siempre te propone lo que te hace más borrego, más sociable, más manipulable.

La que te hace más libre te la tienes que currar tú. Que sí. Que no hay vuelta de hoja. Que si quieres adelgazar tienes que pasar un poco de hambre. Si quieres ser más libre tienes que hacer ejercicios de libertad. Y eso no siempre sale gratis. Pero a la larga compensa.

Por otro lado, el Amor es una cuestión de fe. Pero no de fe en Dios. Sino de fe en los hombres y las mujeres que te rodean.

Hay que creer, no en Dios - es contraproducente – sino en los seres humanos.

Hay de creer que somos inocentes mientras no se demuestre lo contrario. Que si hacemos las cosas mal es porque nos equivocamos -no porque somos unos cabrones, o cabronas -. Y que el mundo esta llenos de hijos de puta, cierto. Pero que un ladron me pidió 100 € cuando estaba sacando dinero en un cajero y tenía 300€ en la mano. Una mirada sincera espanta la maldad – aunque no siempre -.

No te lo creas. No soy tan hijo de puta como parece. Soy Antonio Manuel Sánchez, bandolero, malvivo en la sierra Margarita de Cádiz. Atraco a senderistas y pastores. Seguro que conoces más casos. Yo creo que las consultas de psiquiatría son la cantera de esa selección de desgraciados que deambulan por calles y cajeros pidiendo o robando. “La mayoría tiene problemas mentales” dicen los reportajes. Son desarraigados. Todos lo sabemos. Tienen fichas en Salud Mental de algun ambulatorio ¿Qué hacemos por esos vecinitos que van de mal en peor y que sabemos que acabaran siendo carne de presidio? Como Antonio Sánchez, bandolero.

El Amor no siempre genera Amor, pero el odio siempre genera odio. Es posible que después de leer esto pienses que no vale la pena (mira Ellos hablan de odio)

El amor hacia alguien ( mira «El amor en san Agustín y Aristóteles es cosa de dos») y la fe en alguien – digamos en Dios – y en alguien más – digamos el rey -, parecen relacionadas. ¿No te parece?

¿Dónde está la clave de esta relación? No debe ser fácil de encontrar por lo que cualquier ayuda será bienvenida. Fíjate qué saltos hay que dar. Pero me da que de esa relación de amorcito tan romántico. El amor «de tú a tú». Llegamos mirando románticamente hacia el cielo hacia Dios Padre. Y mirando, también románticamente hacia abajo, nos encontramos con el principe azul y la princesa. Vamos, con la Monarquía. Puede ser? O son imaginaciones mías a posteriori, como dirían los filósofos.

Ese amor a dos en religión es amor, no a los dioses, sino a uno sólo. Un único Dios.

Y en política es amor y sumisión no a muchos sino a uno a un Rey – por principio no pueden ser dos -.

Hoy reciben al Jeque de Qatar en la Casa Real. Viene con una de sus doce esposas. “La que siempre le acompaña en sus viajes.” Según TVE. 26/04/11

“Esto nos recuerda las profesiones de fe de las grandes religiones llamadas monoteístas: Judaísmo, Cristianismo, Islam. No es de extrañar, si pensamos que proceden de Egipto.

Pero no nos fiemos de la aparente simplicidad de la afirmación monoteísta, ya que si fuese tan evidente para los fieles no les sería necesario repetirla cada día.

En realidad se trata de un problema muy profundo: la unidad divina se ha perdido para el hombre caído y su reintegración, su regeneración, consiste precisamente en reunir al Osiris de abajo con el Osiris de arriba.

Los hebreos enseñan que el nombre de Adonai se ha dividido en dos por el hecho de la transgresión adámica. Los justos son aquellos que reunifican el nombre de Dios. Es lo que dice Zacarías XIV, 9: «Es este día el Señor será uno y su nombre, uno».

Esta unidad sólo se puede conocer experimentalmente; es el resultado de una realización y no, tal y como podría pensarse, de una simple fórmula dogmática o especulativa.” (Los misterios egipcios según el tratado de Isis y Osiris de Plutarco, Por Carlos del Tilo)



dilluns, 20 de desembre del 2010

El arte de amar o "el amor es cosa de un@".

A lo largo de este pequeño ensayo voy a demostrarte que el amor no es cosa de dos, ni de tres, - aunque puede serlo, pero no necesariamente -.
 
Voy a demostrarte que el amor es cosa de un@ : del que ama. Y que por lo tanto no existe el desamor.


A menos que uno deje de amarse a sí mism@.

¿Cómo va a depender el Amor – lo más grande que existe en la vida - de que alguien te corresponda? Aquí vas a comprender que el Amor sólo depende del que quiere. Del que quiere Amar. Pero no te engañes. Esa filosofía de vida no es fácil. Es exigente. Pero te asegura la felicidad. En fin, que vale la pena.

Y que el que sufre por la pérdida del ser amado puede sufrir si así lo desa, - a veces es un sentimiento apetecible esa dulce melancolía -, pero no es algo necesario. Mira Amor&Romanticismo.

E indirectamente, pero de manera muy intencionada, voy a demostrarte que el amor no tiene edad, - ni por arriba, ni por abajo -. Es decir que el amor no tiene nada que ver con el 'uso de razón', como se entiende generalmente, - ni con la razón, ni con la inteligencia -.

Sí que es necesario es, no ya la inteligencia, sino ser un superdotado para poder vivir el amor en el laberinto de falsedades sobre el amor por el que tenemos que transitar.

Me voy hartando de la persecución a que estamos sometiendo a seres humanos absolutamente inocentes cuya orientación sexual i/o sentimientos no coincide con los de la majoría. Me atrevería a decir que se ha producido como un pacto social no explicitado por el cual después de permitir - más o menos -, la liberación de la homosexualidad, - que es una gran paso hacia la libertad -, se ha producido un incremento en la represión de otras formas marginales de amor y de sexo.

Porque vamos a ver, si estamos de acuerdo en que la edad del DNI no corresponde a la edad 'real' de las personas porqué tenemos que ser tan intransigentes con aquellos que a la edad de 20, 30, 40, 50 a más años se sienten realmente 'niños' y desean y aman a los niños? Yo conozco algunos y algunas que bien adultos, segun el DNI, se sienten realmente 'niños' y 'niñas' en su intimidad. Y desearían poder ser como tales en el afecto y en las relaciones sexuales.

Los artistas - como yo mismo - podemos comprender más fácilmente estas situaciones emocionales. En el arte se produce un fenómeno curioso. Después de evolucionar y madurar técnica y artísticamente, a lo que llegamos la mayoría de los artistas es a desear tener la capacidad de sorpresa y de percepción de la infancia para ver la realidad constantemente con ojos nuevos y descubrir nuevas formas de mirar y comprender la realidad.

No es casualidad que Platón situa en el mismo escenario filosófico la discusión sobre la belleza y el amor.

Los intelectuales de la economía saben perfectamente que las realciones 'de amor' estan determinadas en las distintas sociedades por la forma en que se reparte y se reproduce/hereda la propiedad en cada sociedad.

Me gustaría ser más poètico hablando del amor. Pero de momento no puedo. La enorme cantidad de lágrimas y de sangre que se derrama en nuestras sociedades occidentales - y otras - a causa de la deformación del sentimiento del amor, me obliga a dejar la poesía - que es la mejor forma de entender el amor - para más adelante.

Seguimos pues con la aridez de los razonamientos. La determinación económica no se limita sólo al sentimiento del amor, sino que se extiende en general a toda la moral. Pero también dejaremos esto para otra ocasión para no alejarnos del tema principal.

Sin embargo, siguiendo el método de mi gran maestro Platón voy a intentar exponer estas ideas en forma de diálogo.Y no tengo que esforzarme mucho para encontrar a los protagonistas de éste diálogo, porque van a ser los mismos que dialogan en el platónico "Fedro, o sobre la belleza y el amor".

Preparaos moralistas, religiones y otros fanáticos a recibir el ataque intelectual más duro que hayas recibido jamás. Vuestras falsedades se van a disolver como el azucarillo en un vaso de leche, - o un carajillo -.